Parte Vieja de San Sebastián

Parte Vieja, San Sebastián

Además de la Playa de La Concha, la otra gran atracción turística de San Sebastián es la Parte Vieja. Situada a los pies del monte Urgull, tiene sus orígenes en la antigua barriada de pescadores de la ciudad. De hecho, está delimitada, además del monte y la desembocadura del río Urumea, por el puerto, al que se llega a través de una de las puertas de la antigua muralla (hay que recordar que los límites de la Parte Vieja de San Sebastián se corresponden con los de la antigua ciudad amurallada donostiarra).

¿Qué ver y hacer en la Parte Vieja de San Sebastián?

Sólo el encanto de disfrutar con algunos de los edificios más antiguos de la ciudad merece la visita a la Parte Vieja. Sin embargo, su atractivo va más allá. Los comercios, restaurantes, iglesias, museos y, especialmente, los bares de pintxos, convierten a esta zona peatonal en un contínuo flujo de turistas y locales.

Respecto a la gastronomía, cualquier calle de la zona es buena para practicar el “txikiteo”, la tradición local de tomar chiquitos (“txikitos” = pequeños vasos de vino) visitando varios bares junto a amigos, y acompañarlos por pintxos o tapas. Además, en la Parte Vieja se concentran algunos de los restaurantes con más historia de la ciudad, siendo la gastronomía vasca un reconocido referente a nivel mundial.

El puerto y ambiente que se desarrolla alrededor del muelle es una parte importante de la tradición de la ciudad. Las barcas, casas y restaurantes han dotado a esta zona de un encanto muy ligado a la ciudad. Muy cerca se pueden visitar el Museo Naval y el Aquarium, para profundizar en la importancia que el mar tiene para San Sebastián. Otro de los museos que hay que visitar en la Parte Vieja es el Museo San Telmo, situado en un antiguo convento y ubicado en la Plaza Zuloaga. Es una opción interesante para conocer la historia vasca, y disfrutar además de alguna de sus exposiciones. El edificio original es un antiguo convento de dominicos que data del siglo XVI, aunque en el año 2011 fue ampliado con un edificio de estilo vanguardista que se integró en la ladera del Monte Urgull, y desde el cual se puede iniciar una de las subidas al monte.

Basílica de Santa María del Coro, San Sebastián
Basílica de Santa María del Coro, San Sebastián

También hay que destacar el patrimonio arquitectónico, con dos visitas aconsejadas: la Basílica de Santa María del Coro y la Iglesia de San Vicente. La primera es un templo de estilo barroco que sorprende especialmente por su fachada. Data de mediados del siglo XVIII, cuando comenzó su construcción a partir de una antigua iglesia románica. En el altar mayor, se venera la imagen de la Virgen del Coro, patrona de la ciudad. En cuanto a la Iglesia de San Vicente, su origen es más antiguo que la Basílica, ya que se construye a comienzos del siglo XVI. De estilo gótico, destaca el Retablo central, considerado como uno de los mejores retablos del romanismo (escuela de Miguel Angel).

Mención especial merece también la Plaza de la Constitución, que sirve de sede para los principales eventos festivos de la localidad. Se sitúa justo en el centro de la Parte Vieja, es una plaza porticada de estilo neoclásico, que antiguamente albergaba el ayuntamiento de la ciudad. En tiempos pasados, fue una plaza de toros, rasgo que aún se puede apreciar a partir de los colores de sus fachadas o los números pintados en cada balcón.

Plaza de la Constitución, Parte Vieja de San Sebastián
Plaza de la Constitución, Parte Vieja de San Sebastián