Palacio de Miramar

Palacio Miramar, San Sebastián

El Palacio de Miramar y sus alrededores es otro de los elementos de la Bahía de la Concha que merece sin duda una visita. Podemos hablar de conjunto, ya que este atractivo turístico está integrado por el palacio, un parque, y diversos edificios, jardines y dependencias que en total superan los 34.000 m2. Normalmente, al interior del Palacio sólo se puede acceder en algunas ocasiones (por ejemplo, en cursos de verano y algunos conciertos de música), mientras que el acceso a los jardines es totalmente libre. Sin embargo, en 2018 se cumplen 125 años de existencia del edificio, por lo que hay programada una serie de visitas de media hora de duración que pueden reservarse en este enlace.

Palacio Miramar, San Sebastián
El Palacio Miramar, visto desde el aire (imagen: www.palaciomiramar.eus)

Es precisamente la zona de los jardines la preferida por turistas y lugareños, al tener como fondo una espectacular vista de la bahía de La Concha. Frente al Palacio de Miramar se puede disfrutar de las posibilidades que permiten unos bellos jardines, perfectamente decorados y cuidados. Ya sea tumbado sobre la hierba o sentado en los bancos, el escenario invita a relajarse y descubrir el paisaje en todo su esplendor. Además, para aquellas personas que prefieren pasear, existe un camino que rodea los jardines y el Palacio Miramar.

La creación del Palacio procede de la tradición de la Familia Real Española de pasar la temporada de verano en San Sebastián. Así, la Reina María Cristina compró en 1888 una finca que el Conde de Moviana poseía en Miraconcha y que supuso el punto de partida del conjunto futuro. A partir del año 1973, el Palacio de Miramar pasó a propiedad del Ayuntamiento, y desde entonces, además de su uso funcional para el consistorio, se ha convertido en sede de los Cursos Universitarios de Verano de la Universidad del País Vasco, ha sido escenario de conciertos de la Quincena Musical, y lugar de celebración de diversos eventos tanto de carácter público como privado.

En cuanto al estilo arquitectónico del palacio, es tipo inglés “cottage”, una denominación que hace referencia a una construcción de carácter rural, unifamiliar y con más de una planta, donde se mezcla la elegancia con el confort que da la apariencia de vivir en pleno campo. Entre las características de su decoración, destaca su cubierta de teja plana inglesa y la abundante utilización del ladrillo en la construcción.